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jueves, 22 de abril de 2010

Doce meses doce juegos. Abril: Ave Caesar



Diseñador: Wolfgang Riedesser
Editado por: Pro Ludo
Año de Publicación: 1989
Número de Jugadores: 2 a 6 jugadores
Duración Aproximada: 25 minutos


Vikings, Tobago y Ghost Stories: tres juegos fantásticos de muy diferentes estilos en lo que va de año. La verdad es que estoy acertando bastante en las nuevas adquisiciones.

Después de un jueguecito de subastas y colocación de piezas como el Vikings, uno de deducción-inducción como es el Tobago y uno cooperativo como las historias de fantasmas, este mes de abril me he decidido por un juego de carreras ligero y divertido.

El juego es la mar de sencillo y se juega en media hora corta.

Cada jugador dispone de un mazo de cartas (idéntico al de sus rivales) con valores que van del 1 al 6. La suma de todos los valores da justito (con un sobrante bien pequeño) para completar las 3 vueltas al circuito que forman una carrera.

En su turno el jugador activo juega una de las 3 cartas de su mano y avanza tantas casillas en línea recta o diagonal, siempre adelante, como indique la carta.



Las restricciones al movimiento consisten en que el que va líder no puede jugar un 6 y en que hay espacios del circuito en que sólo hay una casilla de paso. Estrechamientos. Cuando el camino está barrado por otros jugadores, los demás no pueden avanzar.

Eso provoca que haya momentos en que algunos jugadores tapen el camino y obliguen a pasar el turno a los que van detrás, con la consiguiente cara de mosqueo que se les queda a los perseguidores.

Por último, decir que en una de las tres vueltas hay que parar ante el palco del César y homenajearle con un "Ave César" bien entonado. Esta parada (en boxes) es obligatoria y quien no la realice es descalificado de la partida.

Nada más, el juego no tiene más que esto que os he explicado, pero es un hartón de reir cuando hay puteo (que aumenta cuantos más jugadores hay).

El tablero tiene dos caras con dos circuitos diferentes que pueden jugarse en ambos sentidos, todo ello para aumentar la jugabilidad.

Juego muy, muy recomendable. Uno de los mejores fillers en la ludoteca de Mr. Meeple.

A jugar.

Y no olvidéis: Morituri te salutant


lunes, 22 de marzo de 2010

Doce meses, doce juegos. Marzo: Ghost Stories



Diseñador: Antoine Bauza
Editado por: Repos Production
Año de Publicación: 2008
Número de Jugadores: 1 a 4 jugadores
Duración Aproximada: 60 minutos aprox.

Saludos a todos.

Como ya he explicado en este blog, el ultimátum recibido en casa me obliga a no comprar más de un juego por mes (cosa que estoy cumpliendo religiosamente desde este 2010).

Además, (problema) mi tiempo de ocio se ha reducido exponencialmente y roza el cero absoluto por lo que se hace difícil quedar con los amiguetes y reunir al grupo.
Con esta fórmula no me queda otra que ingeniármelas para poder jugar en los ratos en que los niños duermen y papá tiene un tiempo para él solito.

Solución: elegir uno de los juegos de mi lista de futuribles que pudiera jugarse...en solitario.

Sí, ya sé que (además de la evasión de la realidad) lo mejor de los juegos es la interacción y la socialización. Es decir, el cachondeo, "Boy George?", las risas, moverle el preboste a Pepe y ver la cara que se le queda cuando le jodes su plan de los cuatro últimos turnos, hacer pensar a Gafitas junior que el mundo está en su contra para que no gane nunca, esa estrategia de la Tronkitos que no entiende ni ella misma pero que le hace ganar una partida, tener que rabiar porque la kendoka de turno vuelve a pisarte la jugada que llevas pensando diez minutos, ver cómo se mofan de uno porque una tirada de dados vuelve a ser humillante... ¡Qué momentos!

Sí, sí, yo también prefiero el juego en grupo, pero a falta de pan buenas son tortas.

Y la realidad es que ya no me queda tiempo de ocio y tengo que jugar aunque sea yo solito. Solución: GHOST STORIES.

Ghost Stories es un juego cooperativo en el que nos ponemos en la piel de cuatro monjes budistas que están defendiendo a muerte una aldea invadida por fantasmas y espíritus malignos.

El tablero es modular, compuesto por nueve fichas cuadradas (3x3) que simbolizan nueve casas del poblado rodeadas por los cuatro tableros individuales de cada jugador. En cada una de esas casas podemos solicitar que su ocupante nos eche una mano con su habilidad o poder especial.

Además, cada uno de los monjes tiene un poder o habilidad especial que le ayudará a mantener a raya a los espíritus invasores.

El desarrollo del turno es sencillo: activar las habilidades (las putadas) de los fantasmas que ya han llegado al pueblo, traer un nuevo fantasma, mover a tu monje,y pedir ayuda a un habitante del pueblo o exorcizar un fantasma (vamos, cargártelo).

He jugado unas cuantas partidas yo solo y sólo una en grupo.

El juego en solitario es más sosainas que el grupal, pero las partidas son tensas y hacen pensar. Así que les doy buena nota. Ahh, he perdido las cuatro partidas individuales.

El juego en grupo es verdaderamente cooperativo y a mí personalmente me gusta mucho. Perdimos otra vez.

Todas las derrotas han sido al nivel fácil (hay tres niveles de dificultad) por lo que es de destacar la dificultad del juego. Este aspecto me gusta.

También me gustan especialmente el material y las ilustraciones. Estas últimas podrían ser clasiconas, pero son alegres y modernillas.

Lo que menos me gusta es que el libreto de instrucciones venga solamente en polaco, holandes y finlandés... hay que joderse, aunque el juego es totalmente independiente del idioma.

Una pega menor para un juego altamente recomendable que espero poder explotar muchísimo más en solitario, si los nenes me dejan dormir un poco más, y, sobre todo, en grupo, porque no olvidemos que este es un juego cooperativo y, además, jugar es siempre mejor con amigos.

Hala, a jugar y a divertirse.

Yo seguiré intentándolo.


lunes, 1 de marzo de 2010

Doce meses doce juegos. Febrero: Tobago.



Diseñador: Bruce Allen
Editado por: Zoch Verlag
Distribuido en España por Mercurio Distribuciones
Año de Publicación: 2009
Número de Jugadores: 2 a 4 jugadores
Duración Aproximada: 60 minutos aprox.


Descripción y objetivo del juego.


En Tobago somos exploradores al volante de nuestro 4x4 en busca de tesoros escondidos. El objetivo del juego es adivinar la ubicación de los tesoros y, una vez encontrados, desenterrarlos y repartirlos. El jugador que haya conseguido más oro al final de la partida será el vencedor.

A pesar de que se describe de este juego como un juego de deducción, la mecánica no es exactamente deductiva, es más bien inductiva, pues las pistas no se nos dan y a partir de su interpretación buscamos el premio. No. Somos los jugadores quienes vamos añadiendo pistas a cada tesoro según nuestro criterio, y según las pistas vamos limitando las posibles ubicaciones de los tesoros hasta que sólo es posible una localización del cofre.

Una vez hemos localizado el tesoro, es decir, sólo es posible que esté en una casilla del tablero, debemos desenterrarlo. Eso implica que quien llegue en primer lugar a la casilla del tesoro será quien lo descubra. Y quien lo haga será quien lo reparta. Y ya se sabe, el que parte y reparte se lleva la mejor parte.


El turno.

En su turno un jugador sólo puede hacer 2 cosas: a) Añadir una pista (una carta de su mano) al grupo de pistas de uno de los cuatro tesoros o bien b) mover su 4x4 a lo largo de los diferentes tipos de terreno del tablero.

Si jugamos pista añadimos una carta a las ya existentes para un tesoro y, en consecuencia, vamos acotando la ubicación del tesoro. Así, la pista (carta) añadida no puede contradecir una pista anterior y no puede ser redundante (debe eliminar al menos una ubicación posible). Quien aporta una pista marca ésta con un marcador de su color (rosa de los vientos) y eso le permitirá participar en el reparto de los premios una vez se desentierre el tesoro. Es decir, cuantas más pistas aportemos más cartas de tesoro podremos acumular cuando éste sea descubierto y desenterrado.

La opción b), la de mover el jeep, sirve para recoger amuletos que tienen poderes especiales(cambiar nuestra mano, evitar un tesoro maldito, tener un movimiento extra o eliminar uno de los marcadores de tesoro del tablero) y, sobre todo, para desenterrar el tesoro. Quien llegue primero a la casilla del tesoro tendrá prioridad en el reparto.

Las pistas se limitan a dar información sobre la ubicación de un determinado tesoro en el sentido de "está" o "no está". Por ejemplo, está en la selva. Está en la playa más grande. Está al lado de una palmera. No está en el río. Estas pistas se van acumulando y son de dominio público, por lo que todo el mundo sabe en todo momento dónde puede estar ubicado el tesoro.

La estrategia es saber cuándo aportar pistas que eliminan muchas ubicaciones (eso estará bien si estamos cerca del tesoro) o bien quitar pocas localizaciones a la espera de ser nosotros quienes podamos desenterrar el cofre.

El reparto del tesoro.

Una vez desenterrado el tesoro se procede a repartirlo. Para ello, quienes aportaron alguna pista que condujo a descubrirlo, cogen una carta de tesoro por pista aportada. Cada jugador mira las cartas de tesoro que roba del mazo (van de dos a seis monedas) y se las entrega a quien desenterró el tesoro, que es quien lo reparte.

El "repartidor" coge una carta extra de tesoro y sin mirarla, la mezcla con las suyas (que vió) y con las que le dieron los demás jugadores (que no vió). Entonces, las baraja y las va sacando de una en una boca arriba y a la vista de todos, de manera que en orden inverso (quien aportó la última pista elige primero y así sucesivamente) decide si se queda la carta o pasa para que otro se la quede.

La gracia está en que todos los que participan en el reparto han visto sus cartas y saben el valor que tienen y si hay una carta de maldición que, de aparecer, no permite repartir más cartas de tesoro y hace que todos se descarten de lo recolectado en ese cofre.


Valoración.

Tobago es un juego familiar, original (porque no hay muchos juegos de este estilo, por su mezcla de mecánicas -inducción y subasta-), divertido y que hace pensar más de lo que podríamos imaginar inicialmente.

El material es más que excelente. El tablero modular es llamativo además de funcional(permite 32 combinaciones posibles que aumentan la jugabilidad), las palmeras y cabañas son elegantes y los totems son espectaculares (sirven para generar nuevos talismanes y como referencia en las pistas). Las cartas son bonitas y parecen resistentes; y los jeeps son divertidos; los talismanes y las rosas de los vientos son correctos, y, sin duda, lo peor del material son los cubos-marcadores de tesoro que, además de escasos, son muy feos y de colores discretos y apagados que dificultan que sean distinguidos en el tablero.

Esta última crítica es un reproche menor para un juego estupendo que pasa con nota muy alta y que, por qué no, puede ser un justo ganador del As d'Or (al que ya está nominado) y, quién sabe, del Spiel de Jahres 2010.

El año lúdico va bastante bien en en lo que a compras se refiere. En enero Vikings, excelente. En febrero Tobago, excelente. Y en marzo el Ghost Stories. ya hablaremos, pero lo jugado hasta ahora promete bastante (si algún día gano una partida será la hostia).

Saludos.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Doce meses doce juegos. Enero: Vikings


Propósitos de año nuevo... Sólo he tardado tres semanas en mandarlos a tomar por c...

Como ya dije, me propuse no comprar tantos juegos y limitarme a una compra por mes. Así que, para empezar el año cumpliendo mis promesas, encargué el Vikings a jugarxjugar y ya está, ya tenía el juego del mes de enero.

El problema es que mi hermanito me pidió que le comprara por internet el Taluva, juegazo de superoferta, y, como la carne es débil, no pude resistirme a algunas ofertas y a algún capricho que hacía tiempo me estaba llamando.

A pesar de este desliz, voy a intentar no pasarme y a limitarme a un juego por mes (por eso ya tengo encargado el Tobago como juego de febrero).

Además, como me pase, la señora me conveirte en homeless en menos de lo que canta un gallo.

Bueno, volviendo al tema, este mes de enero he jugado 39 partidas y he probado un total de 10 juegos nuevos de los que os iré dando mi opinión. Ha habido un poco de todo: fillers (Pickomino,TransEuropa), party games (Gift Trap), Abstractos (Hippos and Crocodriles and Buffalos), carreras (Jamaica), worker placement (Tribune) y cosas un poco más difíciles de catalogar (Die Meuterei, Downfall of Pompeii).

Excepto el Jamaica, casi todo han sido buenas elecciones y seguro que vuelven a la mesa.

El Vikings es un juego estupendo de Michael Kiesling (amiguete del Sr. Kramer y colaborador habitual) con un par de mecánicas muy originales que no había visto antes en ningún otro juego. El mecanismo de compra de loseta/vikingo con la ruleta que va variando el precio es realmente original.

El juego es muy sencillo pero tiene bastante chicha como para matar algunos millones de neuronas. Se colocan al azar las 12 parejas de loseta + vikingo en la ruleta de precios y los jugadores los van comprando y colocando en su mini-tablero de puntuación. Cuando se han vendido los 12 grupos se acaba la ronda y se puntúa (puntuación pequeña en las rondas impares, puntuación grande enlas pares). Ganará quien tras la sexta y última ronda (puntuación grande + puntuación final) haya conseguido más puntos de victoria.


Cada tipo de vikingo nos da unos beneficios determinados: los barqueros permiten reubicar vikingos que no pudimos colocar, los guerreros nos protegen de los barcos que evitan que puntuemos, los nobles dan 2 puntos de victoria, los exploradores 1, los orfebres dan 3 oros en cada una de las 2 puntuaciones (son vitales) y los pescadores alimentan a los vikingos y darán puntos al final de la partida si son capaces de alimentar a toda la población y sobra alimento. La gracia está en que hay que ir ubicando correctamente los vikingos de cada color en su respectiva fila. ¿Comprar barato o pagar por el grupo que me va de muerte? ¿Intentar ganar con los orfebres o con los pescadores? ¿Ir a por puntos de victoria con los nobles o asegurarme los 10 puntos de los barqueros? Parece que no, pero la cosa tiene su qué.

Bueno, lo he explicado fatal, pero el juego es estupendo, buenos componentes, divertido y simple pero profundo (y aún no hemos probado la partida de progreso -con subasta inicial y losetas especiales-).

Muy, muy recomendable.

Ahhh, y además parece que a Pepe se le da de pena!!!! Mejor aún.
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