lunes, 3 de octubre de 2016

Essen 2016: fillers y familiares


Este año, después de una edición ausente, la Ficha Negra vuelve a Essen a darlo todo y a pasar una experiencia fantástica (como siempre).

Un Essen en el que el hype está bajo cero porque no hay ningún título que nos haga volvernos locos.
La cosa está tan fría que a estas alturas no hemos hecho ninguna reserva.
Reglamento que leo, juego que descarto, así que intentaremos jugar muchas partidas allí para comprar o descartar juegos a tutiplén.

A pesar del escaso hype, vamos a dedicar esta semana a presentaros algunos juegos que pueden ser interesantes.
Empezamos hoy con fillers y familiares, seguiremos con algunas expansiones, algunas reediciones y acabaremos con euros más dirigidos a jugones.

Empecemos.


Let them Eat Cake

Un juego de Peer Sylvester (King of Siam y Wir sind das volk! entre otros) con mecánica principal de votaciones (con negociaciones incluídas) y comidas de oreja.

Parece uno de esos juegos para hacer amigos. Leído el reglamento no estoy seguro de que venga para casa.



Cat town

Juego oriental de memoria y gestión de cartas parece demasiado soso y simple. Sin embargo, la temática de los gatos que se mueven por los tejados y esos meeples gatunos taaaaaaaaaan bonitos lo hacen irresistible para cualquier amante de los felinos, esos animales que dominan a sus amos y, a largo plazo, el universo. 

Cottage Garden

El Patchwork 2.0 de Uwe. de 2 a 4 jugadores.
Lo va a petar en la feria. La editorial no acepta reservas pero ya ha dicho que tranquilos que va a haber para todos (no queráis saber cuantos palés de juegos llevaran a la feria)



Meduris

Un juego familiar de la nueva línea de Haba dirigida a niños un poquito más grandes.

El juego es obra de uno de los autores favoritos de este la Ficha Negra: Stefan Dorra, y también de Ralf zur Linde, quienes ya colaboraron en Pergamon y Gum Gum Machine. Un colocación de trabajadores con dados al que intentaremos darle un tiento.



Noxford

Un juego de cartas de Capsicum Games en el que utilizamos las cartas como losetas, es decir, debemos colocarlas en mesa para ir ampliando el mapa y formar así mayorías o grupos de símbolos para puntuar.
Un juego precioso a un precio muy goloso que seguro viene para casa.

Overseers

Un juego oriental que es para mi gusto el juego más bonito de toda la feria.
El problema es que tras leer el reglamento comprobamos que las mecánicas principales son el Draft y las votaciones, que no son las favoritas de quien escribe.

Creo que éste va a ser difícil probarlo, y sin partida de prueba no se vendrá para casa.
Skibe

Juego de cartas muy sencillo que tras leer el reglamento da la sensación de ser un Coloretto 2.0. con tema de vikingos.

El juego es entra por los ojos pero la primera impresión de las reglas no es muy positiva.




Undercover

Un juego de deducción y memoria cuyo reglamento no ha acabado de convencernos, pero que tiene unas mecánicas suficientemente atractivas como para pensar seriamente en adquirirlo para los talleres en las escuelas.

Veremos

Codenames Pictures

Otro juego que casi seguro lo va a petar en la feria y que personalmente no me interesa lo más mínimo a pesar de ser un fan del Codenames original.

Estos refritos no me gustan. Son un sacacuartos que pretendden explotar al máximo la franquicia.


Codinca

Reimpresión de un juego abstracto de 2012.
Codinca es uno de esos pequeños juegos que pueden tener un hueco en la ludoteca blackmeepleiana. Si hay opción deprobarlo lo haremos con mucho gusto para ver si se viene para casa.


Dale of Merchants 2

Poco, por no decir muy poco, me gustó el Dale of Merchants, pero a mi hijo sí.
Esta "segunda parte" trae nuevos animales que pueden combinarse con los del primer juego.

Las cartas siguen siendo preciosas y esta expansión-"stand alone" le da nuevas variantes al diseño.


Honshu

Otro juego de cartas del estilo del anterior Noxford en el sentido de que tenemos que usar las cartas al como si fueran losetas, para ir creando un puzzle.
Cada ronda de juego tiene una primera fase de juego de bazas y una segunda de colocación de losetas (cartas) en las  que deberemos procurar hacer un mapa con determinados tipos de territorios.

Aquí os dejo una docena de fillers y juegos familiares que se presentan en Essen.

Mañana unas cuantas expansiones.

Partidas en septiembre 2016


Medio mes de vacaciones en la playa, sol, playa, piscina, bronceado y poco juego.

37 partidas con 10 estrenos que paso a comentar.

Zoop

No voy a comentar de nuevo este juego. Siguen los buenos comentarios en las redes así que cada uno decida qué opina sobre el juego.

Aquí está nuestra reseña.




Mondrian: the dice game

Un buen juego de destreza con un puntito de estrategia que también reseñamos en el blog este mes. 

Podéis echarle un vistazo a nuestra reseña.


Mision red planet (second edition)

Un filler de tablero (que quizá dura demasiado para ser un filler) lleno de caos e interacción. Tremendamente divertido durante la partida, pero el final puede ser muy frustrante a causa de las cartas de descubrimiento: unas cartas que se aplican al final de la partida y que pueden desvirtuar las mayorías.

A mí personalmente me divierte, pero entiendo a quienes lo detestan.


Automobiles

Juego de carreras con la mecánica de bag building que a mí personalmente me pareció un juego con muy poco control y un azar (del feo) bastante importante.  Además, demasiado largo para lo que ofrece.

No me sentaré de nuevo a jugarlo.


Inca Empire

Un juego de peso medio de creación de rutas y gestión de cartas con mucha interacción y un punto de mala leche.

El juego tiene ese punto interactivo que lo hace algo diferente de los demás euros, pero el juego resulta repetitivo porque siempre estás haciendo lo mismo en la partida (que dura casi dos horas).

Otro que no entrará en la ludoteca,

Plus Ultra

Juego español de Meridiano 6 al que hay que reconocerle el mérito de arriesgarse con un juego de peso medio-alto dentro de un panorama español abarrotado de fillers.

No obstante, el juego es malo.

Y es malo porque estamos ante un conjunto de juegos y mecánicas totalmente inconexas que no ligan de ninguna forma. Tienes la sensación de estar jugando a pequeños minijuegos independientes entre sí que al final van a puntuar por separado.

Además, la iconografía es infernal. Críticos de los iconos de Troyes: esto sí que es un coñazo de iconos. Muy duro.

Exploradores

Sí, lo sé, no había jugado a exploradores, imperdonable.

Ha resultado ser uno de esos buenos juegos de Knizia (de cuando Knizia era top), sencillo y ágil muy recomendable.




Lucha por el Olimpo

Otro juego de cartas para dos jugadores. gestión de mano y algo de combos resulta ser un buen sucedáneo para los jugadores de magic y similares.

Sencillo, un peso ligero que al principio de las partidas no va a tener decisiones interesantes pero que luego el juego te pone en algunos compromisos interesantes  (para jugar cartas tienes que pagar con otras que van al descarte).

Tuareg

Otro juego de caja pequeña para dos jugadores.
Un gran juego de colocación de trabajadores que ha gustado bastante a pesar de que quizá tiene una duración excesiva para lo que ofrece.

Este Essen la editorial Kosmos presenta una expansión que parece que no va a editar Devir... Ayyyyyy Devir, que a menudo dejas juegos huérfanos de expansiones.





El oráculo de Delfos de Stefan Feld.

He tenido la suerte de jugar este juego antes de que aparezca en el mercado y la verdad es que estamos ante un juego del estilo clásico de Feld (lo que va a entusiasmar a los fans acérrimos) pero que no ofrece una ensalada de puntos típica y tópica -no hay ni un punto- (lo que va a gustar a quienes no soporten las típicas formas de puntuar feldianas).

El juego es una carrera para realizar doce objetivos. Quien los consiga primero gana.

El juego tiene una interacción escasa y muy indirecta (también habitual en Feld) si bien hay que estar con un ojo puesto en lo que están haciendo los demás.

Un buen juego que puede gustar a seguidores y no seguidores de Feld cuyo único problema puede ser  la rejugabilidad (veremos cuando juegue más partidas). El tablero es modular y se puede modificar la duración y el desarrollo de la partida, pero los objetivos siempre van a ser los mismos. 

Tras leer las reglas, este juego era un compra casi segura en Essen. Ahora esperaremos hasta noviembre porque va a ser editado por Ludosentinel, editorial española que está haciendo un catálogo homogéneo y coherente.


jueves, 29 de septiembre de 2016

Pensamientos Meepleianos


Hace unos días comentaba con Nano, el amigo Funattic channel, lo difícil que es que el contenido de un blog sea revisitado, y lo fácil que es que quede sepultado por tu propio ruido.

El visitante, como es normal, lee las tonterías que has escrito hoy y, con suerte, si hace tiempo que no se asoma, rebuscará un poquito en los escritos anteriores, esos que dejó de leer en los últimos días.

Este blog ya es bastante viejuno, siete años a cuestas, y tiene ya muchas tonterías escritas. Por eso, últimamente me planteaba si merecía la pena volver a publicar algunos artículos de opinión que están perdidos en el tiempo, como decía antes sepultados por mi propio ruido.

La verdad es que no encontraba fórmula de volverlos a presentar en público pero finalmente he decidido que es algo tan sencillo como recopilarlos ahí arriba, en la página de cabecera, para que quienes se los hayan perdido puedan echarles un vistazo.

Así es como abro la página "Pensamientos meepleianos", un cajón de sastre en el que caben artículos de opinión, estupideces supinas, artículos humorísticos y sentimientos personales.
Seguro que quienes los descubráis encontraréis unos más acertados que otros, pero al fin y al cabo para eso son opiniones, estupideces, chascarrillos y sentimientos.

Invitados estáis.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Adivina el juego 4: el buey que no es un buey.

En "adivina el juego" os vamos a proponer una adivinanza. Mostraremos el fragmento de una portada de un juego de mesa para ver si sois lo suficientemente frikis.

Después de tanta polémica (qué agotamiento) a ver si adivináis el juego de hoy.
No puedo decir el animal que es porque sería una pista demasiado evidente.


Ánimo con el buey (bueno no es un buey), a ver quien lo adivina el primero.

Seguro que lo adivináis muy rápido, nunca dejo de sorprenderme del nivel de frikismo.

martes, 27 de septiembre de 2016

Producto nacional


Hace unos días publicaba la reseña de lo que para mí era (es) un pésimo juego patrio. Obviamente dicha reseña atrajo a troles, parientes y amigos de los creadores del juego y los comentarios agresivos florecieron como capullos en primavera (también los hay en otoño, ojo).

Unos días después reseñé otro juego nacional que esta vez gustó, convenció y mereció una reseña positiva.

Estas dos reseñas son dos ejemplos de cómo valorar juegos por lo que son (o al menos lo que le parecen a uno), sin importar su nacionalidad o cualquier otra característica derivada de su procedencia.
En esta casa gustan los juegos, los buenos juegos, y a la Ficha Negra le importa un pepino si los han creado en Sebastopol, Pekín o la Manga del Mar Menor.

Un juego es bueno o malo con independencia de su nacionalidad.

Para hacer esta afirmación no hace falta tener estudios primarios, cierto, pero a veces parece que se nos olvida, como lo demuestra el hecho de que actualmente tenemos dos tendencias polarizadas (y radicalizadas) en las redes. 

Por un lado están los detractores de cualquier producto nacional. Aquellos que, por defecto, suelen despreciar cualquier juego español y no dudan en catalogarlo de mierda pinchá en un palo antes incluso de echarles un tiento. Estos detractores son los que suelen basar esos comentarios en que la mayoría de juegos españoles son fillers o familiares de poca enjundia.
Para mi gusto el desprecio masivo y en piloto automático confunde la velocidad con el tocino, o lo que es lo mismo, el hecho de que un juego sea malo simplemente por ser un filler. Hay fillers maravillosos. Además. hay juegos medios o de culo duro españoles que también son malos, y no son fillers.

Es cierto que la mayoría de juegos españoles son juegos ligeros, pero dentro de esa categoría habrá de todo como en botica, juegos buenos, juegos malos y juegos regulares.

Las plataformas de financiación colectiva y el aumento de editoriales españolas han provocado (afortunadamente) el aumento de juegos nacionales, en su mayoría fillers, y dentro de ese aumento de producción es cierto que sale mucha paja, mucho juego regulero tirando a malo, pero no por ello TODOS los juegos nacionales son malos.

Esta opinión hasta ahora dominante está cambiando radicalmente en las redes. Últimamente destacan en twitter y facebook comentarios fabulosos sobre juegos malos y "reguleros". Es cierto que las redes todo lo magnifican, pero empieza a dar vergüenza ajena ver comentarios barrocos en los que todo lo referente a juegos españoles es "épico", "mítico", "excelente", "fantástico". Todos somos "cracks" y "super majos".

Lo siento pero no. Esa tampoco es la realidad.

Muchos podrán decir que las redes son perversas y su inmediatez lo contamina todo. Pero no. No es eso.
Sólo hay que echar un vistazo a algunos blogs y otros tantos canales de youtube: todo mola, todo es muy guay, estamos rodeados de juegazos. Señores, el espíritu crítico se está yendo a tomar por culo.

Y se está yendo a la mierda bien por amiguismo, bien por un patriotismo mal entendido o bien por falta de criterio o bagaje (o por todas ellas).

La falta de criterio no afecta sólo al reseñador sino también a muchos lectores, que cuando ven una crítica negativa se lo toman como algo personal y suelen lanzar toda su bilis contra el que reseñó (independientemente a que la reseña sea respetuosa y argumentada).

¿Qué nos está pasando?

A los futboleros nos gusta ver buenos goles y nos da igual que los marque un portugués, un argentino o un español. ¿Acaso cuando escuchas música te preguntas de qué nacionalidad es su autor? ¿Cuándo lees un libro lo valoras según la nacionalidad del escritor?

Pues lo mismo con los juegos. No nos radicalicemos y valoremos los juegos por lo que son, no por el lugar del que proceden. Hagamos caso a Horacio (no el de CSI) y su famosa Aurea mediocritas.


lunes, 26 de septiembre de 2016

Reseña: Mondrian the dice game


Autores: Shei Santos e Isra Cendrero 
Publicado por: Tranjis Games
Año de publicación: 2016
Duración: 30-35 minutos
Mecánica: destreza con toque de mayorías.
Número de jugadores: 2-4

Atraído por la estupenda portada y el colorido de la caja como mosca a la miel, la Ficha Negra no pudo resistirse a la tentación de comprar este juego de destreza y habilidad.

El trabajo de Pedro Soto es estupendo no sólo en la portada, sino también en los demás detalles del juego.

Veremos qué tal el juego.

Componentes



Veinte dados, 4 tableros individuales con aspecto de paleta de pintor, 4 pinceles de cartón, 48 cartas cuadradas  y un marcador de jugador inicial.

Casi todo de una calidad estupenda y un aspecto fantástico (los tableros individuales le dan a este juego el toque definitivo para encandilarnos).

Digo casi todo porque las 48 cartas tienen una calidad nefasta. Son de papel. Si tienes la desgracia de que caiga algo de líquido en la mesa mientras juegas, adiós juego.
Muy mejorable la calidad de las cartas, cuestión que pone un punto negro en una fantástica edición.




El juego

Se prepara el tablero con las cartas de papel. Así, se crea una parrilla de más o menos cartas (según el número de jugadores). Para cuatro jugadores prepararemos un tablero de de 6x6, es decir, 36 cartas puestas al azar.

Las cartas tienen valores del 1 al 7 y en ellas hay rectángulos de diferentes colores.

El juego se desarrolla en 4 rondas. En la primera usaremos dos dados, en la segunda tres, en la tercera cuatro y en la cuarta y última cinco.

Al inicio de ronda cada jugador coloca los dados en su tablero individual, en la casilla correspondiente. Las casillas del tablero indican las diferentes formas en que se pueden a lanzar los dados: con la mano derecha, con la izquierda, con los ojos cerrados, desde una altura de unos diez centímetros y golpeando el dado como si jugásemos a las canicas (lo que ahora se llama flickin'). Así, en la cuarta ronda deberemos lanzar los dados de todas las formas posibles.

Los jugadores, por orden de turno, jugarán un dado según lo programado en su tablero principal.
Tras el turno de un jugador, el siguiente juega un dado y así hasta que todos los jugadores han jugado todos los suyos.

El objetivo de nuestras tiradas es que los dados caigan en las cartas que forman el tablero.

Cuando todos los jugadores han jugado sus dados, cada uno se lleva las cartas que haya conseguido.
Para conseguir una carta los dados deben estar sobre ella y el número del dado debe ser igual o superior al de la carta que se va a reclamar. Si el valor del dado es inferior, se podrá completar la diferencia con cartas de la mano (cada jugador empieza la partida con tres cartas blancas de valores 1, 2 y 3 que sirven para completar valores).

Al final de la cuarta ronda se cuentan las cartas que tiene cada jugador. El jugador que tenga menos determina cuántas cartas pueden jugar los jugadores para puntuar. Se podrán jugar tantas cartas como el número par más cercano (hacia abajo) al número de cartas al jugador con menos. así, si el que menos cartas tiene son 7, cada jugador podrá jugar 6 de sus cartas para puntuar.

Cada jugador suma los puntos de sus cartas jugadas (valores de 1 a 7) y, además, se reciben bonus por mayorías. El jugador con más rectángulos azules 8 puntos, con más amarillos 10 puntos, con más rojos 12 y con más negros 14. En caso de empate nadie se lleva el bonus.

Así, es muy importante jugar cartas con valores altos, pero también llevarte alguna mayoría porque si no, estás perdido.



Opinión

Mondrian es un juego de habilidad-destreza con una duración muy correcta para lo que ofrece. Estamos ante un juego familiar que con 30 ó 40 minutos de partida consigue que el juego no se haga repetitivo y que el cuerpo te pida otra.

El juego escala de forma correcta porque el tablero se adapta a 2, 3 ó 4 jugadores aunque obviamente está pensado (y es como brilla) para ser jugado a 4 jugadores. Los desplazamientos y choques de dados son los momentos épicos del juego.

La gracia y "la tensión" del juego están en conseguir que tus dados vayan a las cartas que quieres, sí, pero también en desplazar los dados de otro para ocupar su lugar o simplemente para evitar que se lleven cartas buenas.

La producción del juego potencia muchísimo las mecánicas. Los pinceles (que sirven como medidor de distancia para lanzar con "flick" y a altura) y los tableros individuales son una maravilla. Si exceptuamos las cartas (que reitero son de pésima calidad) el resto del juego tiene una producción  y un aspecto sobresalientes que hacen que el juego destaque.

El juego funciona con grandes y pequeños. Niños a partir de 6-7 años pueden jugarlo sin problemas (algunos necesitarán alguna norma casera en las puntuaciones) y los mayores también lo gozarán sin problemas.

La puntuación le da al juego un toque original y estratégico que supone un punto más respecto a otros juegos familiares. Las cartas puntúan por su valor, sí, por lo que un 7 es mejor que un 1, pero las cartas con poco valor tienen muchos rectángulos de colores, que luego pueden dar muchos puntos en las mayorías.

Estamos en definitiva ante un juego familiar de destreza que se adapta muy bien a todas las edades y número de jugadores (aunque brilla a 4) y que va a ofrecer grandes ratos familiares y momentos épicos en algunos lanzamientos, todo ello con su toque de azar y su puntito de estrategia.

Muy recomendable para todo el mundo.

Mondrian, the dice game entra de cabeza en la ludoteca recomendada de la Ficha Negra.

Hasta la próxima reseña.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Adivina el juego 3: el panecillo

En "adivina el juego" os vamos a proponer una adivinanza. Mostraremos el fragmento de una portada de un juego de mesa para ver si sois lo suficientemente frikis.

Mientras preparo la reseña de Mondrian os dejo con el pasatiempo de la Ficha Negra.



Un panecillo más seco que el juego.

¿Lo adivináis?
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