En estas fechas tan cordiales las redes se llenan de recomendaciones, buenos deseos y de "lo mejor" del año.
The Black Meeple no va a ser menos y por ello empezamos en este blog con un par de listas de lo mejor de 2016.
Así, empezamos recomendando lo (que) mejor (no deberíais comprar).
Casi 900 partidas desde inicio del año y con 145 juegos nuevos para el que escribe ahí van los 10 peores descubrimientos de 2016.
10.- Plus Ultra
En el número 10 nos duele en el alma tener que seleccionar este juego nacional porque por tema y mecánicas prometía. Plus Ultra es una amalgama de mecánicas que falla estrepitosamente.El juego se convierte en un conjunto de mecánicas inconexas que desembocan en unos minijuegos reunidos.
Suspenso cum laude.
9.- King's Abbey
El primo hermano de Plus Ultra, Como ya dijimos en su momento "el Frankenstein de los juegos de mesa". Otro tutti frutti de mecánicas que no tiene por donde cogerlo. Este hijo bastardo de Stone Age y Ora et Labora no transmite nada más que tedio y ganas de abandonar el mundillo de los juegos de mesa y ponerte a ver el Reality de Maria Teresa Campos.
Un kickstarter al que le falta un hervor (o dos, o tres, o cuatro).
8.- Rhodes
Juego feo, lineal, sin tensión, sin decisiones interesantes que tomar y con unos componentes que no llaman la atención en absoluto. Diseño muy pobre.
Mejor ponerte a hacer las tareas domésticas que jugar a esta inmundicia.
7.- Abbys
Una portada espectacular, unas ilustraciones de personajes brillantes y la firma de Bruno Cathala. Cóctel de éxito.
Pues no. Cathala no defrauda y vuelve a diseñar un juego insulso, aburrido, triste y, como casi siempre, prescindible, que además engaña en su aspecto porque portada y cartas aparte el tablero y otros componentes son muy feos.
Aún me pregunto quién le ha hecho el Five Tribes.
6.- Río de la Plata
Juro por Ray Davies que puse fe en este juego. Lo juro.
Lo intenté varias veces. Descargué todas y cada una de las versiones de los reglamentos y perseveré. Deseé que me gustase. Confié en que las pocas reseñas entusiastas tuviesen razón y detrás de este híbrido tan feo hubiese realmente un juegazo. Un eurazo con batallas y toñas a tutiplén.
Perdí el tiempo. Río de la Plata es una auténtica mierda. Y una mierda muy fea.
5.- Potion's Brew
A veces me pregunto qué lleva a algunos editores a publicar bazofias tan descomunales como ésta. Un juego que no tiene por donde cogerlo.
Basura lúdica. No sirve ni para calzar una mesa con las cartas.
Desconozco el parentesco o la afinidad entre editorial y autor, pero hacía mucho que no jugaba a algo tan impresentable.
4.- Virus
Sabe mal poner en esta listo un juego que me regaló la editorial. Pero así son las cosas. No dudo que Virus sea y vaya a ser un pelotazo comercial y en ese sentido "chapeau" para Tranjis Games, pero Virus es un mal juego. Un juego aburrido, soso y hecho para quienes no conocen el mundo de los juegos de mesa y flipan con cosas como ésta.
Entre otras cosas, el juego escala de forma nefasta: a tres y cuatro jugadores puede que el juego juegue por ti y no puedas hacer más que una (o ninguna) cosa.
Lo dicho, el juego es un buen producto comercial, sin duda. Pero yo no lo quiero ni como jugador, ni como padre que juega con sus hijos, ni como educador que intenta difundir este mundo de los juegos de mesa en los colegios. Hay infinitos fillers de calidad para ofrecer que potencian las habilidades de los jugadores y permiten tomar decisiones.
3.- Mea Culpa
Zurullo lúdico. Engendro del señor Zoch que no tiene salvación. Ni por el tema, ni por la mecánica ni por la experiencia de juego. Un cero.
Sopor absoluto en este Mea Culpa, que, salvo querer acabar pronto con tu vida o con la del diseñador, transmite menos que una interpretación de Mario Casas o Jorge Sanz.
2-. Zoop
Primo hermano de Virus. Otro juego que seguramente se venderá muy bien entre los padres, madres y cuñaos no jugones, que fliparán y dirán con una sonrisa despampanante que "es como el UNO".
Y sí, Zoop es un UNO en el que tienes que estar un poco más atento que en el original (que tampoco era original). No hay más.
Toneladas de fillers introductorios que nos harán más felices que este Zoop.
Pero que se venda mucho un juego como este no demuestra que el juego sea bueno, sino que el gran público, el comprador masivo, tiene mal gusto (o lo está formando).
1.- Versailles
No hay suficientes adjetivos despectivos para catalogar este juego. Hora y media dando vueltas a un puto tablero para hacer lo de siempre de forma lineal y soporífera. Sin crescendo, sin decisiones interesantes, sin cambios, sin sonrisas, sin alma, sin dignidad... Es un juego que puede acabar con tu amor por los juegos de mesa.
Un juego que seguramente vio la luz porque el autor es también editor, porque si no es algo totalmente incomprensible.
Hasta aquí el top 10 de los peores descubrimientos lúdicos de este 2016. Muchos otros consiguen menciones honoríficas (Merkator, Automobiles, Supermotherload, Champions of Midgard, etc.) pero aquí está el listado de lo que NO deberíais regalar en Fiestas.





























































